PREMIO GALENO 2009 |
ACTO DE ENTREGA PREMIOS GALENO 2009 AL CARDENAL AMIGO VALLEJO Y AL DR. ÁNGEL BERNARDOS Tomado del Boletín del Real e Ilustre Colegio de Médicos de Sevilla http://www.comsevilla.es/publicacion.php?id_pub=2192 El pasado 25 de junio , se celebró en el Salón Real del Hotel Alfonso XIII, el acto de entrega de los Premios Galeno de la Fundación del Colegio de Médicos de Sevilla. En esta edición de 2009 se otorgaron al Cardenal Amigo Vallejo y al Dr. Ángel Bernardos Rodríguez, ambas distinciones son un reconocimiento público de la institución colegial a estas dos personalidades de la sociedad sevillana. Al cardenal Carlos Amigo Vallejo en reconocimiento a su labor pastoral y por su colaboración y respaldo continúo a la institución colegial. Fray Carlos Amigo, llega a Sevilla como arzobispo en 1982. La ciudad le acogió con un afecto que fue creciendo aún más con los años, celebrando con enorme satisfacción su nombramiento como cardenal el 21 de octubre de 2003 por Juan Pablo II. El cardenal Amigo Vallejo, es Hijo predilecto de Andalucía y está considerado como un brillante escritor. Hombre sencillo y abierto, pero comprometido con la sociedad y con la Iglesia de hoy, cuanta con una reconocida capacidad de entenderse con todo el mundo que le ha otorgado una imagen de prestigio. A ella quiere sumarse la Fundación del Colegio de Médicos de Sevilla al expresarle este reconocimiento público. En su intervención tras recoger el premio el Cardenal manifestó “este premio honra al médico que más he querido en mi vida, mi padre, daba humanidad y comprensión. De él he aprendido la lección que me ha servido toda mi vida, me decía-primero quiere a la gente y después todo lo demás”. También dedicó el premio a todos los médicos que como su padre se sientan a los pies de la cama de sus enfermos. El Cardenal tuvo asimismo palabras de reconocimiento para el Dr. Ángel Bernardos del que dijo “he aprendido de él y del Dr. Pérez Bernal el significado de la palabra donación”. La Fundación ha reconocido al Dr. Ángel Bernardos Rodríguez su meritoria trayectoria profesional como impulsor del trasplante hepático en Sevilla. Responsable de la Unidad de Trasplante Hepático y Cirugía del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla hasta 2007, con su equipo alcanzó la cifra de casi 700 trasplantes de hígado, con excelentes resultados de supervivencia y calidad de vida. Licenciado en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina de Salamanca, el Dr. Bernardos realizó su especialidad en Cirugía General en el Hospital Virgen del Rocío, centro al que llegó en 1971. Recibió su formación en trasplantes en 1986 de la mano del Dr. Tomas Starlz, en el Trasplantation Institute de la Universidad de Pittsburg (EEUU). A su regreso, y tras un primer periodo de investigación y entrenamiento en los quirófanos experimentales para poner a punto la técnica quirúrgica del trasplante, realizó su primera intervención en 1990, fecha a partir de la cual llega a convertirse en referente de este campo de la medicina en Andalucía, con un merecido reconocimiento dentro de la comunidad científica española y europea. El Dr. Bernardos ha presidido la Sociedad Andaluza de Trasplantes de Órganos y Tejidos desde 2004 a 2008 y preside la Fundación Andaluza para el Trasplante desde 2006. Asimismo, cuenta en su haber con numerosos reconocimientos, entre ellos la Medalla de la Ciudad de Sevilla, el título de Médico Consultor Honorario del Centro de Investigaciones Médico-Quirúrgicas de La Habana y el Premio Carlos Margarit que otorgan la Federación Nacional de Enfermos y Trasplantados Hepáticos, entre otros. En su intervención tras recoger el Premio Galeno el Dr. Bernardos tuvo palabras de agradecimiento para todos sus compañeros del hospital, amigos y especialmente su familia, de la que dijo que sin su apoyo y sacrificio no podría haber cumplido su ilusión de dedicarse por entero a su profesión. También tuvo palabras de cariño para el cardenal al que agradeció su apoyo a las donaciones de órganos. Tras la entrega de los dos premios y la presentación del periodista Nicolás Salas, cerró el acto el Presidente del Colegio de Médicos de Sevilla y su Fundación Dr. D. Carlos González –Vilardell. En su intervención agradeció al Cardenal el que haya aceptado este reconocimiento que le ha hecho el Colegio, le dijo” si por ser hijo de médico nos lleva en el corazón, nosotros por defender los mismos principios humanos, por defender la vida, el alivio y el consuelo en la postrimería de ella, el derecho a nacer, la dignidad en la enfermedad, nosotros también le llevamos en nuestro corazón”. Para el Dr. Bernardos también tuvo palabras cariñosas, eres le dijo” un espejo público dónde mirarnos todos. Tienes un curriculum extenso y lleno de metas y satisfacciones que nos llenan a tus compañeros de orgullo”. |
CON MOTIVO DEL PREMIO GALENO 2009, EL DR. D. ÁNGEL BERNARDOS PRONUCIÓ LAS SIGUIENTES PALABRAS Sevilla, 2.009 Ilustrísimo Sr. D. Carlos González -Vilardel. Presidente del Colegio de Médicos Su Eminencia Reverendísima D. Carlos Amigo Vallejo Señoras y Señores Sé que debo ser breve. Que sirvan estas palabras para agradecer de todo corazón el premio que me habéis concedido y la ocasión de compartido con aquellos que de una manera o de otra me han ayudado a ello. GRACIAS al Colegio de Médicos por pensar en mi para este prestigioso premio, al que valoro en un doble sentido, en primer lugar por el valor que tiene en si mismo y la institución a la que pertenece (Fundación del Real e Ilustre Colegio de Médicos) y en segundo lugar porque me lo otorgan mis compañeros, los cuales conocen muy bien las dificultades con las que a veces nos hemos encontrado, pero que al final se han visto premiadas al ver que la cirugía del trasplante de hígado dio lugar a la creación posterior de la CHBP dándole a Sevilla la posibilidad de solucionar problemas médicos que hasta la fecha no tenían curación. Un premio cuyo nombre "Galeno" ennoblece a quien lo posee, por ser el nombre del antiguo (136-200 d .c) e insigne médico que se dedicó al noble arte de la curación del enfermo. A La Consejería de Salud que con la concesión de la beca para ir al extranjero, hizo posible que se hiciera realidad mi sueño. A las autoridades de mi hospital, pues si bien al principio se que no había mucha Fe en el programa, y se "ralentizó", he de reconocer que avanzado el tiempo, las autoridades posteriores me escucharon con atención y accedieron, en la medida de lo posible a mis muchas pretensiones y me han tratado con cariño. El hombre tiene la virtud de olvidarse de lo malo (casi siempre) y recordar lo bueno. Por ello, por acordarme de lo bueno, les doy las gracias de verdad. GRACIAS, corno no, a los compañeros; este punto debería ser muy largo, pues tendría que ir dando las gracias a todos los Servicios y estamentos del hospital (médicos, enfermeras, auxiliares, administrativas, celadores, limpiadoras y hasta los del bar que en esas noches de trabajo nos subían al quirófano esos zumos y leche que nos sabían a gloria) ya que prácticamente, de una manera o de otra se vieron implicados en el tema, vaya mi agradecimiento en general para todos; pero tengo que hacer un pequeño apartado para todos aquellos amigos que desde el principio, no solo confiaron en mi, sino que me ayudaron sin reservas; aquellos que trabajaron en el Quirófano Experimental tarde tras tarde sin recibir nada a cambio; aquellos que me acompañaron a Pittsburg dejando a su familia; los que se quedaron aquí preparando el terreno, los Residentes mayores y pequeños que se enfrentaban a un reto y fueron valientes tirando siempre para adelante, a todos muchas gracias por vuestra Fe, generosidad y cariño. A los jóvenes que siguen, les deseo toda la suerte del mundo y generosidad en su labor. Como no, a los pacientes, mis grandes amigos, que han sabido confiar en nosotros y que después de haber pasado por el trance del trasplante, supieron que la vida es ayuda a los demás, realizando una labor maravillosa con los nuevos que van a sufrir la travesía de un trasplante (no tenían opción de vivir) ; los visitan, los animan no sólo con palabras sino con su presencia y en este sentido se han agrupado en asociación dándose en sus reuniones un hecho poco frecuente (ver a enfermos y médicos juntos compartiendo los momentos de alegría y ocio). Con ellos hemos tenido unos ratos buenos, de tristeza otros o de dificultades, pero siempre guardamos una gran amistad. A la Oficina de Coordinación autonómica por su labor y en especial a la coordinación de nuestro hospital y a su coordinador, que desde que accedió a la misma creó un grupo de gente, (no muy numeroso pero estupendo) que supo cual era el motivo que tenía que guiar su quehacer para sensibilizar a la sociedad y poner en valor la palabra SOLIDARIDAD, haciendo que las negativas familiares disminuyeran paulatinamente, pues en la situación más difícil que se le puede presentar a un ser humano, han comprendido que debían ser generosos. Quiero compartir también este premio con los amigos que no tienen nada que ver con la medicina, pero que han puesto una nota de color en mi vida, han sido el bálsamo y la alegría fuera del trabajo Por último, aunque debía ir en primer lugar. GRACIAS muchas GRACIAS, siempre serán insuficientes las gracias que os dé. Me refiero ami familia, que supo en primer lugar entender cual era mi ilusión y supo sacrificar todo porque yo alcanzase esa ilusión, en segundo lugar sufrió las horas de ausencia del hogar; mi esposa hizo de padre, madre (de todo) cuando me fui un año entero a EE.UU dejándola sola con nuestros cuatro hijos pequeños (todavía no entiendo como soportó esto) y por último, ELLA, me supo empujar y defender en los momentos difíciles por los que pasé, porque como diría un buen gallego (ella es una buena gallega) al igual que con las meigas "haberlos hailos". Sin el apoyo de mi familia, seguramente yo me habría perdido en algún recodo del camino. GRACIAS, MUCHAS GRACIAS POR TODO. Permitidme por último que me atreva a dirigirme a Monseñor. Solo quiero decirle dos cosas. La primera enhorabuena, este sí que es un premio merecido por toda una vida de entrega y ayuda a los demás. La segunda, gracias porque Vd. desde aquel 20 de marzo de 1.997 en que bautizó a Beatriz, no dejó de alentar la donación de órganos con palabras como"",,,"podemos estar aquí gracias a que algunas persona han cedido parte de su vida para que otros puedan vivir" o aquella otra "la donación es un laudable gesto de solidaridad y amor fraterno" o "no te lleves los órganos al cielo pues el cielo sabe que los necesitamos aquí". Por todo ello, por haber entendido esta misión. Vd. Con sus palabras y apoyo ha permitido que los sevillanos entiendan mejor la palabra SOLIDARIDAD. Por cierto "Felicidades Monseñor" en sus bodas de oro con su ministerio, lo he visto hoy en el periódico. Muchas gracias. A todos Muchas GRACIAS
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